Alejandro Paulino Ramos escribe acerca de una mujer que denunció los crímenes de Trujillo en 1946: Carmita Landestoy
CARMITA LANDESTOY: UNA MUJER CONTRA LA DICTADURA DE TRUJILLO
Con "Yo también acuso" Carmita se adelantó 10 años a las denuncias de Galíndez
Diez años antes de que Jesús de Galíndez presentara su tesis “Carmita Landestoy (Carmen Leonor Landestoy Félix), era hija de Tomás F. Landestoy Bobadilla y de Manuela Félix Pimentel. Nació en Baní el 10 de septiembre de 1894 y falleció en los Estados en 1988[i]. Residió en la ciudad de Nueva York desde agosto de 1927 hasta 1934. En enero de ese último año se fue a residir a Washington de donde regresó por la vía marítima y por primera vez el 19 de junio de 1934[ii], ocasión que fue aprovechada por el Listín Diario para hacerle una entrevista, durante su breve estadía en la residencia de su amiga Hortensia Morales; poco días después se marchó a Baní, su tierra natal.
Regresó a
Washington en octubre de 1934[iii],
donde ya se encontraba integrada en representación no oficial, a las
actividades de
No queda del todo
clara la forma en que su regreso a República Dominicana la motivó para que
añorara regresar a su patria. Quizás sus lazos familiares, el recuerdo de los
amigos, el amor a su país, y posiblemente el deseo de ser parte del movimiento
feminista que en aquellos tiempos tomaba auge, impulsado por la sociedad Acción
Femenina Dominicana, en la que participaban las más prestigiosas mujeres de la
ciudad de Santo Domingo. Lo cierto es, que desde su regreso a Washington soñaba
y expresaba sus deseos de regresar al lar nativo como queda evidenciado en su
escrito publicado en el Listín Diario en noviembre de 1936 y en el que expresa
: “En esas horas rítmicas se agolpan los recuerdos y galopan incontenibles en
nuestra fantasía…entonces el querer siempre grande por
Sus vínculos con el
país, quedan evidenciados en las cartas que cada cierto tiempo enviaba desde
Washington donde seguía residiendo y mantenía estrecho contacto con Plinio Pina
Chevalier, cercano familiar de Trujillo y quien prestaba libros de su
biblioteca. Sus artículos eran publicadas por el Listín Diario, periódico con
el que, a partir de 1936, inició una permanente colaboración, la que consolidó
a partir de su regreso en 1938 y en la exponía temas relacionados con la
educación de los niños dominicanos en las escuelas primarias y la necesidad de
su formación en el sentimiento nacional; su experiencia en la lucha por la
igualdad de la mujer; destacaba las actividades de
§
§
§
Meditación. 12 septiembre
1936.
§ Meditación. 13 Diciembre 1936.
§ Hacia el dominicano integral: algunos de nuestros
rasgos psicológicos, económicos y sociales. 4 mayo de 1937
§ Hacia el dominicano integral. 1937. 31 mayo
1937
§ Desde Washington: Fundación de
§ Hacia el dominicano integral: Nuestro merengue. Nuestra
música. Sutiles detalles de cultura nacional. 14 junio 1937.
§ Hacia el dominicano integral: la obra de Amiama Gómez,
la suave influencia de los árboles, la asimilación de lo bello por nuestras
masas.
20 de junio de 1937.
§ Desde Washington: caminando por las calles de la ciudad
capitalina.
23 junio 1937.
§ Carta publica al editorialista del Listín Diario. 30 junio 1937.
§
Desde Washington:
Duele el Corazón! 6 agosto 1937.
§
Hacia el dominicano
integral: no más desalojos. No más compra de cosechas a la flor. I. 15 agosto
1937.
1.
Hacia el dominicano
integral: no más desalojos. No más compra de cosechas a la flor. II. 22 agosto 1937
§
Hacia el dominicano
integral: no más desalojos. No más compra de cosechas a la flor. III. 28 agosto 1937
§
Los árboles de
Washington.
. 29 agosto 1937.
§
Desde Washington:
psicología, costumbres y paisajes del pueblo norteamericano. 13 septiembre
1937.
§ Hacia el dominicano integral. 8 febrero 1938.
§ Excelente oportunidad para las mujeres latinoamericanas que se dedican al estudio en los EE.UU. 1938. 23 mayo 1938:
Habían pasado diez
años de su salida de
![]() |
Carmita Landestoy |
Entre sus
actividades más destacadas en el país[v], se
cuentan su participo en una reunión de
El 9 de abril de 1942, el periódico Listín Diario trajo la noticia de un “merecido homenaje” por haberse destacado en defensa de los ideales de Rafael L. Trujillo y por haber sido una defensora de los ideales de igualdad de la mujer dominicana desde que se encontraba en el extranjero[vi]. Además, Carmita fue responsabilizada por Trujillo de dirigir los trabajos de asistencia social del Partido Dominicano, lo que le permitió establecer el desayuno escolar, los Clubes de Madres, las Juntas de Visitadoras Sociales y las Escuelas Nocturnas para Adultos.
Entre los artículos
publicados en el Listín Diario se encuentran:
§ Recuerdos de
Washington. 20 agosto 1938.
§ La igualdad civil
de la mujer. 30 noviembre 1940.
§
Palabras
de
§
Hermoso
discurso de Carmita Landestoy en el Teatro Independencia. Agosto de 1941.
§ Un merecido homenaje. 5 abril 1942.
Desde su regreso en
1938 y hasta y 1945 se integró como “fiel admiradora” a la promoción de la
ejecutoria del gobierno de Trujillo y defensora de los intereses feministas.
Caminó el país como conferencista, fundó la revista Hogar y el periódico Predica
y Acción; estudió en
Las razones que la
llevaron a salir del país en 1945 debieron ser angustiante, pues habiendo ella
vivido en los Estados Unidos y conociendo el valor de la democracia y la
libertad de pensamiento, debió haber sido para ella una situación muy difícil y
más si se tiene en cuenta del impacto de la segunda guerra mundial en la lucha
contra el fascismo y las dictaduras, tanto que el mismo Trujillo se vio
obligado simular una falsa apertura democrática que casi nadie creyó, pero que
le sirvió a Trujillo para identificar los sectores partidarios de la democracia
y del socialismo, obligando a que muchos tuvieran que marcharse del país a
partir de 1946, coincidencialmente el año en que Carmita publicó dos ediciones
de ¡Yo también acuso! En las ciudades de Nueva York y
Leyendo las correspondencias que Carmita Landestoy envió a Trujillo para
justificar su salida del país sin provocar la ira del tirano, se nota el
cuidado puesto por ella en resaltar permanentemente la enfermedad de su madre,
que también residía en los Estados Unidos. Esa situación devino en la excusa para
su salida del país cuando cayó en desgracia con el régimen, a finales de 1944.
En ese año perdió su trabajo y comenzó a ser aislada, como sucedía con todos
los intelectuales que servían a la dictadura cuando alguien provocaba la duda.
En carta del 19 de diciembre de 1944 le escribió a Trujillo diciéndole: “Dada
la circunstancia de que yo me hallo ahora sin trabajo y sin recursos con qué
hacer frente a las necesidades de la vida, además, que me es forzoso producir
para hacer llevaderos a mi anciana madre, quien se encuentra en largo lecho en
un hospital de Nueva York, (…), le suplico intervenir para que
Tres semanas después, el 5 de enero le escribió a Trujillo nuevamente, pues
estaba imposibilitada de “verlo personalmente”, pidiéndole le permitiera pasar
a los Estados Unidos para ver a su madre “que está seriamente enferma”, y en
julio del mismo año volvió a dirigirse a Trujillo, desde los Estados Unidos,
diciéndole que iba a permanecer algunas semanas más en ese País, hasta que su
hermana Consuelo se restableciera de una enfermedad. Un ejemplo para edificar
el miedo que en aquellos tiempos sentían los que eran considerados opositores
al régimen, aún estando fuera del país, fue el caso de Pedro Mir, quien a su
salida del país se radicó en Cuba: para evitar algún daño físico contra el
poeta y posiblemente para protegerlo, Héctor Incháustegui llegó a escribirle a
Trujillo pidiéndole que no tomara en cuanta sus actividades en Cuba, y diciéndole
que este estaba loco y en manos de siquiatras.
Yo También Acuso!: Rafael Leonidas Trujillo tirano de la Republica Dominicana
¡Yo también acuso! Fue enviado a la imprenta en julio de 1946, pero ya en
diciembre de 1945, cuando su autora preparaba la edición, el gobierno de
Trujillo puso en circulación un opúsculo “Mis
relaciones con el presidente Trujillo” (1946), denunciándola como la
trujillista que había sido, intercalando sus cartas dirigidas al tirano.
A esta publicación se refiere Carmita cuando dice en el prologo de su libro:
“Ya en prensa este libro, recibo el primer pasquín de Trujillo, una forma
nueva: Un folleto titulado “Mis
relaciones con el Presidente Trujillo”, que ha publicado en mi nombre en
Santo Domingo y que ha enviado a New York y Washington para ser distribuidos
por sus esbirros. La primera página no es mía, no lleva mi firma, le siguen una
parte solamente de mi correspondencia, y algo de mi labor periodística y
termina con su pasquín. Debía haber pensado que el que “tiene techo de vidrio
no tira piedras al vecino (…). Use el lenguaje obligado bajo su tirana (…)…Yo
soy responsable de mis actos: …Yo soy la única dominicana que está haciendo una
labor periodística en el exterior por los derechos humanos, esto es, contra las
tiranías, por tanto yo bien sé que Trujillo usará todos los medios que pueden
pagarse con dinero para el descrédito moral de mi persona y para suprimir mi
vida. (..). Me han amedrentado con llamadas telefónicas y calumniadas con mis
amistades. “A mi no me asusta la muerte”.
El pasquín a que se refiere Carmita dice lo siguiente: “Ciudad Trujillo, Nov. 22 de 1945/ Sra. Carmita Landestoy, Ciudad. Carmita. He sabido que vas a publicar una obra que llena de risa tu propósito porque todo el mundo sabe que tú no eres escritora ni nada que se parezca. Lo que todo el mundo sabe es que eres una aventurera que siempre ha vivido cómodamente engañando al prójimo y haciéndote pasar por feminista, cuando tu solamente eres una masculinista, porque….(a buen entendedor pocas palabras bastan)./ Tu debes reformar tu conducta social acomodándote con un solo hombre, para que tu nombre no ande de boca en boca, siendo escarnio y descrédito de la familia Landestoy. / (fdo). Una amiga que te estima”
Los servicios de inteligencia del dictador conocían, al parecer, del contenido del libro de Carmita y de ahí su campaña de descrédito. En las 162 páginas de su obra, la autora insiste en demostrar a través de informaciones obtenidas de segunda manos y de sus vivencias durante ocho años en el país, que Trujillo era el más cruel dictador de América Latina:
La obra, publicada en la imprenta Azteca Press, de Nueva York, consta de cinco partes y cincuenta y cuatro temas. Entre los textos que más llaman la atención, se encuentran: La tiranía de Trujillo, Como dispone de la vida, de
Este libro no circuló en Santo Domingo, como debe de suponerse, y son pocos los intelectuales y especialistas en el tema de la dictadura de Trujillo, que han oído hablar de él. En los depósitos del Fondo Antiguo de
![]() |
Alejandro Paulino Ramos |
Se podrá argumentar
a favor o en contra acerca de las contradictorias actividades políticas de
Carmita Landestoy, pero no se podrá poner en dudas de que, con su publicación,
provocó la más certera denuncia contra la dictadura hecha por una mujer, cuando
la práctica política en nuestro país siempre ha sido privilegio de hombres.
Carmita Landestoy, falleció en el
Distritito de Columbia, el 23 de marzo de 1988.
[i] Información del Ingeniero
Antonio Guerra, especialista en genealogía de
[ii] Véase. Algunos minutos de conversación con
[iii] En la revista Femina No. 170, de octubre de 1934, apareció una
nota de despedida.
[iv] 14 junio 1934. Carta
pública al Listin Diario.
[v] Visitó los Estados Unidos en gestiones
personales en 1941.
[vi] Merecido homenaje. Listin Diario, 9 de abril
1942-
[vii] Véase Mis relaciones con el presidente Trujillo…..