El Chino Bujosa Mieses: cronista visual de la ciudad Primada de América
El Chino Bujosa cuenta con imágenes
fotográficas la historia de la zona colonial
Por: Alejandro Paulino Ramos
Un duende recorre días y noches las antiguas calles de la ciudad primada de América, transitando rincones oscuros marcados por la historia colonial de Santo Domingo. Un ser viviente que lucha por exaltar cada pedazo de la zona colonial; alegre, sonriente, amable y rebelde, que armado de su potente cámara apunta con la precisión del que persigue capturar, con certero disparo, la memoria que se va perdiendo entre las centenarias paredes de piedra de las viviendas, los campanarios de bronce y los monumentos del sector capitalino que lo vio nacer y crecer. Ese duende amigo de todos, solidario, luchador por la democracia, enemigo de las dictaduras, tiene un nombre sencillo, cargado de historia política y social: José Bujosa Mieses, al que todos conocemos como “El Chino Bujosa”, que por décadas, todavía hoy a sus ochenta años cumplidos, peregrina por la zona intramuros alimentando su vocación de servicio y su afán por registrar cada detalle de, lo que en palabras de Francisco Moscoso Puello, fue el “Navarijo”, o en las de Veloz Molina, “La Misericordia y sus contornos”.
La Colección de fotografías atesoradas en la colección de imágenes con la que El Chino rescata el presente para preservar la historia lo han convertido en el fotorreportero del sector colonial de la ciudad de Santo Domingo, condición alcanzada por su profesionalidad y por la dedicación centrada en el paisaje de una zona urbana preñada de memoria histórica. Una labor titánica, pero ignorada casi siempre por las administraciones municipales que se empeñan en desconocer sus aportes y el valor registrado en los miles de retratos de “la ciudad amurallada” que ya forman parte del repertorio logrado hasta hoy por nuestro solitario camarógrafo, y todo esto sin recibir apoyo de nadie ni beneficio pecuniario alguno.
Chino Bujosa es un profesional de la comunicación. Un artista de la fotografía, periodista-fotorreportero que laboró en importantes medios informativos impresos, y disfruta plasmando con imágenes los acontecimientos de la cotidianidad, las empedradas calles que apuntan hacia Villa Francisca, el entorno de la plaza central de la ciudad colonial con su catedral y fortaleza recostada contra el río Ozama, la muralla que mira hacia el oriente con su reloj del sol, la Plaza España, el Panteón Nacional donde reposan los héroes de la Patria….
José Bujosa Mieses asume con responsabilidad su labor desinteresada, se
esfuerza con su cámara para contar la historia, desandando por los estrechos
pasillos de un cementerio municipal que ya tiene más de 150 años de historia,
pero parece que no tiene dolientes; reclamando que lo limpien de la inmundicia que lo cubre, que rescaten
las tumbas destruidas, identifiquen las que han perdido sus tarjas centenarias,
desyerben sus senderos y entorno abandonado. El cementerio municipal de la
avenida Independencia es una parte de la memoria histórica de los que habitaron
la zona colonial, por lo que El Chino reclama en cada conversación, que los
ediles del Ayuntamiento les presten, de manera definitiva, su atención.
Quién es El Chino Bujosa?
Presente en jornadas populares contra el gobierno ilegitimo del Triunvirato, apoyando a los guerrilleros del Movimiento Revolucionario 14 de Junio en 1963, participó en los comandos constitucionalistas durante la guerra de Abril de 1965. Finalizada la contienda cívico-militar ingresó a la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, donde estudió la carrera de periodismo. En la cárcel, prisionero durante cuatro años por su oposición al régimen de Balaguer y por ser uno de los principales dirigentes estudiantiles de la época de los doce años, bajo la consigna “de la cárcel a la FED, el Chino Bujosa es”, alcanzó la secretaria general de la Federación de Estudiantes Dominicanos en las elecciones estudiantiles universitarias.
Posteriormente, ejerció el periodismo en El Nuevo Diario, medio de prensa en el que llegó a ocupar la dirección de información. Por igual, laboró en el Listín Diario, La Noticia, y en el semanario Firme. Productor de de radio y televisión, actualmente dirige el programa Portavoz, en el Canal 35; también se ha desempeñado como relacionista público y en la dirección de prensa en instituciones del Estado.
En su condición de comunicador fue presidente del Colegio Dominicano de Periodista (CDP), dirigente y fundador del Sindicato Nacional de Periodistas Profesionales (SNPP), además de directivo de la Federación Latinoamericana de Periodista (FELAP), con destacada participación como corresponsal de guerra en el conflicto armado de Nicaragua en 1979.
Como comunicador de mucha experiencia, lo que apasiona al Chino Bujosa es la fotografía; vocación descubierta a través de su labor como reportero gráfico y productor de documentales, entre los que se destacan: “Rumbo al Poder”, “Viacrucis” y “7 Días con el Pueblo”. Algunos de sus documentales han sido exhibidos en salas de cine del país y en el extranjero. Fue de los fundadores del Instituto Dominicano de Cine y Televisión (IDOCIT).
“En los últimos tiempos—sigue narrándonos Chino Bujosa—me he enfocado en la realización de imágenes de la Ciudad Colonial. Tengo un gran amor por esa zona que me traen tristes y alegres recuerdos. En ella nací, crecí, estudie, lloré y luche por mi patria en aquellos días difíciles de la epopeya de Abril que me sorprendió residiendo en la casa materna, en la calle arzobispo Nouel esquina Santomé, en un edificio de tres plantas que todavía existe y que se ganó el sobrenombre de “la Casa de los Bujosa” por aquellos allanamientos ocurridos durante los años de la dictadura de Trujillo y posteriormente durante el régimen de Joaquín Balaguer.
Esta vivienda familiar, la casa que ya forma parte de la historia del movimiento de izquierda, se convirtió en un comando logístico durante la guerra patria. En ella se prepararon las mochilas y otros pertrechos guerrilleros de los muchachos del Catorce de Junio, cuando decidieron con Manolo Tavárez Justo, subir a “las escarpadas montañas de Quisqueya”. Mi madre, Marina Mieses de Bujosa, era una líder-madre de las muchachas del IJ4 que visitaban la vivienda con mucha frecuencia a escuchar los consejos sanos y revolucionarios de ella y a realizar las tareas del Partido. Mujeres como Teresita Espaillat, Elsa Justo, una que le llamaban La Rusa, las hermanas Paniagua, Rossi y Josefina, Sonia Vargas, Iberia y Fiume Gómez entre otras, eran miembros de la rama femenina del Movimiento 14 de Junio y de la Federación de Mujeres Dominicana (FMD).
En cuanto a la intensa labor fotográfica que lo ha llevado a convertirse en el cronista visual de la ciudad colonial, El Chino la justifica por haber nacido y crecido en la zona, lugar en que se encuentran enraizados sus más bellos recuerdos, y de la que dice considerarse “su más fiel doliente”: “Con mis fotos de la ciudad colonial quiero dejar una huella indeleble a las presentes y futuras generación de mi ciudad, calle por calle, callejón por callejón, monumento por monumento, reliquias arquitectónicas que aún se conservan, como el edificio “Diez”, la “Casa Velázquez”, los edificios “Baquero”, “Copello”, “Cerame”, la “Puerta del Conde”, “La Atarazanas”, la “Plaza España”, la ruinas de San Francisco de Asís, del hospital de Barís, la calle El Conde, las calles Arzobispo Meriño, Isabel la Católica, los parque Colón, Pellerano Castro, Independencia con su mausoleo a los padres de la Patria y sus bustos a los héroes de la Restauración de la República; los templos católicos con la Catedral a la cabeza, las calles Padre Billini, 19 de marzo, Las Mercedes, Duarte y las vías que componen a “la invencible Ciudad Nueva”.
Un artista enamorado de su arte
El Chino dice sentirse bien con el trabajo espontáneo y desinteresado que viene desarrollando a favor de su sector, proyectando la antigua y bella ciudad de Santo Domingo. Su labor la considera como un aporte con el que contribuye a la promoción turística y a la economía del país, pero en especial a que sus imágenes se han convertido en un referente para la memoria histórica de los dominicanos: “Ya no encuentro un lugar de nuestra Ciudad Colonial para retratar; he tomado fotos hasta en sus áreas soterradas, en los túneles cargados de leyendas, los que se corresponden con el viejo acueducto de los tiempos de Nicolás Ovando, en el siglo XVI. Pero mis imágenes buscan también llamar la atención de las autoridades municipales cuando publico calles y aceras destruidas, casas que por su antigüedad se han convertido en peligro público; alambradas eléctricas desordenadas, desagües tapados, basuras, la calle El Conde sucia, prostitución campante y sin control social”.
Como parte de su afán, ha promovido la realización de un gran carnaval de la Ciudad Colonial, que, aunque existe, pero carece de apoyo de las autoridades municipales de turismo y del empresariado para que se convierta en un atractivo internacional de “la primada de América”.
Insiste, llamando una vez más la atención: “He mantenido una campaña constante para que las autoridades del cabildo local y turismo restauren el viejo cementerio de la Avenida Independencia y lo conviertan en un Museo al aire libre como existe en otros países. Sabemos que ese campo santo fue fundado en el 1824, en la época de la dominación haitiana y que en su suelo reposan los restos de figuras señeras de nuestra historia, cultura, literatura, magisterio, música, héroes de la Guerra Restauradora y de Abril; en fin, el cementerio municipal de la Avenida Independencia es un lugar que debe ser declarado patrimonio cultura de la Ciudad de Santo Domingo. Pero no hay oídos receptivos que escuchen los lamentos de los difuntos que desde sus tumbas claman justicia ante el abandono de sus mausoleos y la arrabalización del lugar”.
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José-Chino-Chino Bujosa |